7.2 Uso y mantenimiento adecuado de los equipos de protección personal EPP.
Guantes
Cuidado y mantenimiento de los guantes dieléctricos
Para mantener los guantes dieléctricos en perfectas condiciones es importante incluir en el programa de uso y mantenimiento de los EPP lo siguiente:
Inspección antes de cada uso.
Los guantes dieléctricos deben ser inspeccionados antes de usarlos. Esta inspección debe estar a cargo de un especialista acreditado.
La revisión se realiza utilizando un inflador de guantes que permite verificar que el cuante no este perforado no presente grietas, rasgaduras o grietas. En la inspección visual también se verifica si el guante mantiene la elasticidad y su textura.
Almacenamiento
Los guantes deben almacenarse de manera adecuada para que se mantengan en óptimas condiciones.
Deben guardarse en un lugar fresco y seco alejado de fuentes de calor y la luz solar directa. Además deben almacenarse extendidos evitando que se doblen o curven para que mantengan su elasticidad y capacidad protectora.
Limpieza
Los guantes deben limpiarse después de cada uso. Lo aconsejable es utilizar un paño y detergente suaves. En todo caso evita productos abrasivos u otros químicos que puedan deteriorar el material con el que está hecho el guante.
Reemplazo
Cuando los guantes presentan señal de deterioro o se han utilizado por largo tiempo, es necesario reemplazarlos. Para ello sigue las recomendaciones del fabricante.
Ensayos
Además de la inspección antes de su uso, es necesario someter los guantes a ensayos formales de manera semestral. Los ensayos deben llevarse a cabo por un laboratorio acreditado y consisten en verificar la capacidad de aislamiento del guante.
Cuidado y mantenimiento de los guantes antiestáticos
Para el cuidado y mantenimiento de los guantes antiestáticos aplican las mismas medidas que para los guantes dieléctricos, con la diferencia de que no es necesario someterlos a ensayos cada 6 meses.
Uso y cuidados del calzado dieléctrico
Inspección
Antes de cada uso se debe inspeccionar el calzado para detectar señales de daño, desgaste o perforaciones que pudieran comprometer su capacidad aislante.
Limpieza
Limpiar el calzado con un paño húmedo. Evita el uso de solventes o productos abrasivos.
Almacenamiento
Guardar el calzado en un lugar alejado del calor o productos químicos. Proteger del polvo.
Sustitución
Cuando el calzado presente desgaste o deterioro que comprometan su capacidad de protección se debe reemplazar.
Uso y cuidados del casco con aislamiento eléctrico
Ajuste Correcto
Ajusta la suspensión interna del casco para que quede bien sujeto a la cabeza pero sin que resulte muy apretado. De esta manera, el casco permanecerá en su lugar durante el trabajo.
Si vas a hacer movimientos que puedan provocar la caída del casco utiliza la correa de barbilla si el trabajo implica movimientos que podrían hacer que el casco se desplace o caiga.
Inspección
Inspecciona el casco antes de cada uso para detectar cualquier daño visible, como grietas, perforaciones, abolladuras o desgaste excesivo.
Verifica la integridad de la suspensión interna y la correa de barbilla, asegurándote de que no estén desgastadas ni dañadas.
Ambientes de Uso
Utiliza el casco en todos los entornos donde haya riesgo eléctrico, incluidos lugares con cables expuestos, circuitos energizados y equipos eléctricos en funcionamiento.
Evita usar el casco con aislamiento eléctrico en temperaturas extremas o condiciones que puedan degradar sus materiales, a menos que esté específicamente diseñado para esas condiciones.
Limpieza Regular
Limpia el casco después de su uso con agua tibia y jabón suave. Evita el uso de solventes o productos químicos que puedan dañar el material del casco.
Seca el casco con un paño suave después de limpiarlo para evitar la acumulación de humedad, que podría degradar los componentes aislantes.
Almacenamiento
Guarda el casco en un lugar seco y fresco, alejado de la luz solar directa, fuentes de calor y productos químicos que puedan afectar la integridad del material.
Evita dejar el casco en lugares donde pueda ser aplastado, doblado o expuesto a condiciones adversas o que pueda caerse de forma accidental.
Reemplazo y Vida Útil
Por lo general un casco puede tener una vida útil larga; sin embargo, reemplázalo inmediatamente si detectas cualquier daño estructural, incluso si es pequeño, ya que puede comprometer la protección que ofrece.
Sigue las recomendaciones del fabricante sobre la vida útil del casco y reemplázalo periódicamente, incluso si no muestra signos visibles de desgaste.
Evitar Uso Inadecuado
No utilices el casco para transportar objetos en su interior porque esto esto puede dañar su estructura y afectar su capacidad de protección.
No realices modificaciones no autorizadas en el casco, como perforaciones para insertar accesorios, ya que esto puede comprometer su eficacia.
Uso y cuidados de las Gafas de Seguridad
Selección del Modelo Adecuado
Elige gafas que cumplan con las normativas y estándares de seguridad aplicables, como ANSI Z87.1 (EE.UU.) o EN 166 (Europa), y que estén diseñadas para riesgos específicos en trabajos eléctricos.
Ajuste y Confort
Ajusta las gafas para que se adapten cómodamente a la cara y queden firmes durante el trabajo. Verifica que las patillas y el puente nasal no causen molestias tras un uso prolongado.
Inspección
Inspecciona las gafas antes de cada uso para asegurarte de que no haya grietas, rayaduras significativas o partes sueltas que puedan comprometer la protección.
Uso Continuo en Áreas de Riesgo
Lleva las gafas en todo momento mientras estés en áreas de riesgo, incluso si la exposición parece mínima. La consistencia en el uso es clave para la seguridad.
Limpieza Regular
Limpia las gafas con un paño suave y una solución limpiadora adecuada para evitar rayaduras y mantener una visión clara.
Evita el uso de solventes y productos químicos agresivos que puedan dañar los lentes o los recubrimientos especiales.
Almacenamiento Apropiado
Guarda las gafas en un estuche protector cuando no las uses para evitar daños y mantenerlas limpias.
Mantén el estuche en un lugar seco y fresco, alejado de fuentes de calor y productos químicos.
Reemplazo y Vida Útil
Reemplaza las gafas inmediatamente si se detectan daños que afecten su integridad o capacidad de protección, como grietas o rayaduras profundas.
Sigue las recomendaciones del fabricante sobre la vida útil de las gafas y el momento adecuado para su reemplazo.
Uso y cuidados Ropa Protectora
Asegúrate de que la ropa esté certificada y cumpla con los estándares de seguridad aplicables.
Talla apropiada
Asegúrate de elegir una talla que no resulte demasiado holgada o ajustada, para proporcionar la máxima protección y confort.
Verifica que todas las partes del cuerpo estén adecuadamente cubiertas, incluyendo el cierre de todos los botones, cremalleras y ajustes.
Lleva la ropa protectora en todo momento durante el trabajo con equipos eléctricos, incluso para tareas que parezcan de bajo riesgo.
Evita quitarte la ropa protectora en áreas de trabajo activas o antes de salir de la zona de riesgo.
Limpieza Regular
Lava la ropa según las instrucciones del fabricante para mantener sus propiedades ignífugas y de resistencia al arco eléctrico.
Utiliza detergentes suaves y evitar el uso de blanqueadores o suavizantes que puedan degradar los materiales protectores.
Inspección Periódica
Inspeccionar la ropa con frecuencia para detectar signos de desgaste, daños o contaminación que puedan comprometer su eficacia.
Presta especial atención a costuras, cierres y áreas de alto desgaste como codos y rodillas.
Reparación y Reemplazo
Repara cualquier daño menor utilizando técnicas y materiales recomendados por el fabricante.
Reemplaza inmediatamente la ropa si sufre daños severos o si ha estado expuesta a un arco eléctrico o incendio.
Almacenamiento Adecuado
Guarda la ropa en un lugar seco y limpio, alejado de fuentes de calor, luz solar directa y productos químicos que puedan dañar las fibras.
Evita doblar excesivamente o comprimir la ropa en espacios pequeños para mantener su integridad.
