4.1 Efectos de la electricidad estática
Los efectos más evidentes de la presencia de cargas eléctricas estáticas se producen cuando dichas cargas están acumuladas en un material y se disipan en forma de chispa hacia otro material descargado o con un nivel de carga diferente.
Por ejemplo, cuando le damos la mano a alguien; o cuando se eriza el vello en las cercanías de un material cargado; o cuando se produce un atasco en una línea de producción de papel porque el producto se ha adherido sobre sí mismo o a otros materiales.
Desafortunadamente, existen situaciones que pueden ser más peligrosas que las indicadas, aunque, a priori, algunas de ellas no lo parezcan.
Situaciones en las que se puede producir electricidad estática
- La circulación de un fluido combustible a alta velocidad por el interior de una tubería.
- El llenado de un silo con materiales en forma de grano, polvo, fibra o mezclas de estos.
- La pintura de piezas con pistola a presión

Estos son solamente algunos ejemplos de procesos o situaciones en los que se pueden generar y acumular grandes cantidades de cargas eléctricas que, en el momento de su disipación, pueden ser focos potenciales de ignición y, por tanto, constituir un riesgo laboral grave.
