4.2 Las cargas electrostáticas

La generación de cargas eléctricas es un fenómeno natural asociado íntimamente a la estructura atómica de la materia, por lo que se puede producir en cualquier material. Sin embargo, no se deben confundir las cargas dinámicas (o corriente eléctrica) con las cargas elec­trostáticas (que no se mueven).

Las cargas dinámicas se mueven debido a que existe una diferencia de potencial eléctrico mantenido en el tiempo entre dos puntos de un material continuo o de varios materiales puestos en contacto entre sí.

Por otra parte, las cargas electrostáticas normalmente se producen cuando entran en contacto o en proximidad dos materiales cualesquiera, inicial­mente neutros, ya sea en estado líquido, sólido o gaseoso; debido a la interacción entre ellos, intercambian cargas y estas quedan retenidas en los materiales hasta que se da una situación que les permite recombinarse (o disiparse).

Ejemplos

  • Fricción entre materiales sólidos: procesos en continuo, limpieza de efluentes, etc.
  • Fragmentación de materiales sólidos de estructura heterogénea: molienda, cir­culación y transporte de material en forma de grano, etc.
  • Fricción entre materiales líquidos y sólidos: circulación y trasvase de líquidos en tuberías y depósitos, etc.
  • Fricción entre materiales líquidos y gases: gasificación de líquidos, etc.
  • Inducción de carga en un material por proximidad con otro ya cargado: circula­ción de personas junto a cintas transportadoras fuertemente cargadas, etc.