2.5 Interferencia en la comunicación

El ruido excesivo puede dificultar la comunicación, lo que puede afectar la calidad de vida y la seguridad, especialmente en situaciones como en el trabajo y en el tráfico.

El nivel de sonido de una conversación en tono normal es, a un metro del hablante, entre 50 y 55 dBA. Hablando a gritos se puede llegar a 75 u 80 dBA. Para que la palabra sea perfectamente inteligible es necesario que su intensidad supere en unos 15 dBA al ruido de fondo. Un ruido superior a 35 o 40 decibelios ocasiona dificultades en la comunicación oral que sólo podrán resolverse de manera parcial, elevando el tono de voz. A partir de los 65 decibelios de ruido de fondo, la conversación se torna extremadamente difícil.